sábado, 4 de mayo de 2019

2° FESTIVAL DE MÚSICA PUPULAR "MANUEL ACOSTA OJEDA"

2° FESTIVAL DE MÚSICA PUPULAR "MANUEL ACOSTA OJEDA"



PONENTES - DÍA 23 DE MAYO 2019

1.- ALONSO ACOSTA OJEDA, MUSICÓLOGO, EX-DIRECTOR ACADÉMICO DEL CONSERVATORIO NACIONAL DE MÚSICA.

2.- RODRIGO MONTOYA, ANTROPÓLOGO Y ESCRITOR. PROFESOR EMÉRITO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS.


3.- ISABEL ALVAREZ NOVOA, SOCIÓLOGA, INVESTIGADORA, COCINERA, EX DIRECTORA DE APEGA.


En la parte musical estará el músico Renzo Gil.

Será a las 7:00 pm. en el Centro cultural Inca Garcilazo de la vega - Jirón Ucayali 391, Cercado de Lima. INGRESO LIBRE

miércoles, 20 de mayo de 2015

Descanse en Paz Maestro


SE COMUNICA: DESDE HOY A PARTIR DE LAS 8 PM. VELARÁN AL COMPOSITOR MANUEL ACOSTA OJEDA
Hoy 20 de mayo a partir de las 8 pm. en el Museo de la Nación, ubicado en Av. Javier Prado Este 2466, los familiares, amigos y compañeros del gran compositor de los valses “Madre” y “Cariño” lo despedirán .
El viernes a partir de las 10 de la mañana el maestro llegará a su casa, Radio Nacional del Perú, para recibir los honores correspondientes.
El reconocido maestro de la canción criolla y andina partió físicamente esta madrugada a la 01:24 horas en el Policlínico Grau debido a afecciones propias de su edad. A sus 85 años, Manuel Acosta Ojeda partió rodeado del cariño de sus familiares y sus amigos más cercanos.
Manuel Acosta Ojeda, tuvo una trayectoria artística de casi siete décadas en la que fue pionero en integrar la música andina y criolla. Fue parte de una generación selecta de artistas e intelectuales como Luis Abelardo Núñez, Carlos Hayre, Juan Gonzalo Rose, el Jilguero del Huascarán, entre otros, con quienes compartió además un compromiso por la justicia social.
Ocupó diversos cargos gremiales en sindicatos y agrupaciones de artistas, recibió diversos premios y condecoraciones.
El país pierde a un artista integral, un músico excepcional y a un luchador social irremplazable. Queda la tarea de difundir su obra a las futuras generaciones.

jueves, 7 de mayo de 2015

Y el amor siguió parado

 

Hace dos siglos fue fusilado Mariano Melgar. El escritor arequipeño quedó para siempre ligado al yaraví, pues son numerosos los que se le atribuyen o le rinden homenaje.
 
Por: Manuel Acosta Ojeda. Compositor 
 
Se cumplieron 200 años del fusilamiento de Mariano Melgar Valdivieso, hecho que renueve los sentimientos patrióticos y el agradecimiento a cada uno de los peruanos que dieron su vida, buscando que la justicia sea igual para todos. 
 
Por eso que el presente artículo se titula “Y el amor siguió parado”, pues existe una vieja canción de este servidor que dice en su primer verso: “Se puso de pie el amor / Cuando iba a ser fusilado / La injusticia disparó/ Y el amor siguió parado”.

Y es que la muerte de Túpac Amaru II y la de todos los luchadores antes de él fueron la causa por la que nacen personajes como Mariano Melgar y sus sueños por una justicia social.

Recuerdo
El cariño por este patriota hace que el pueblo arequipeño crea que todos los yaravíes son de su autoría, inclusive algunos que nunca fueron firmados por el poeta.
Existen muchas piezas musicales en honor a su vida y obra, como el valse Melgar de Benigno Ballón Farfán y Percy Gibson.

Historia particular
Pero también podemos escuchar la obra conocida como ‘La partida’, ‘La despedida’, ‘El destino’ o ‘Ya me voy a tierras lejanas’, que hasta hace poco tiempo era adjudicada al médico moqueguano Mariano Lino Urquieta.

Cuentan los mayores que don Mariano Lino fue prácticamente expulsado de su ciudad, por su amor a la justicia. Se vio obligado a refugiarse en Arequipa, y en ese contexto nacería el yaraví.

Admirado por las ansias de llegar a la verdad, debo agradecer a José Félix García por el valioso aporte que hace presentándonos al verdadero autor del poema ‘La despedida’. Es el mexicano don Manuel Carpio (1791-1860). Debemos decir que cada estrofa consta de 8 versos. De ese poema se utilizó para la canción la primera estrofa, la segunda parte de la segunda y la primera de la tercera.

El tenor de los versos, la despedida a un lugar lejano, la cercanía de la muerte, el último adiós a la amada ingrata hicieron que el pueblo arequipeño ligara la historia de Mariano Melgar con el hecho de que el mártir partiera a la lucha por la independencia del país, con la posibilidad de morir en ella, dejando a su amada Silvia y a su amor no correspondido.

Sea como fuera, la voz del pueblo es la voz de Dios, mientras que este siga cantando en honor al criollo Melgar su gesta, su rebeldía, su amor por los suyos continuará latiendo.

(Manuel Carpio)
Ya me voy pues me lleva el destino
Como la hoja que el viento arrebata
¡Ay de mí! tú no sabes ingrata / Lo que sufre mi fiel corazón.
Estos ojos llorar no sabían / Que el llorar parecíame locura
Más hoy lloro con triste amargura
A mis ojos con ardiente pasión.
Bajaré silencioso a la tumba / A buscar el perdido sosiego
De rodillas ingrata te ruego / Que, a lo menos, te acuerdes de mí. /Ya me voy, a una tierra distante
A un lugar donde nadie me espere
Donde no sentirán que me muera
Donde nadie por mí llorará.
“El cariño a Melgar hace que los arequipeños crean que todos los yaravíes son de su autoría”.
--------
Publicado en el Diairo El Peruano el 15/03/2015

"YA ME VOY A TIERRAS LEJANAS" Yarahui. Registro BRÜNING 1924 (YOUTUBE)



 

domingo, 4 de enero de 2015

Zamacueca por Navidad

Zamacueca por Navidad
 
El autor rememora tiempos cuando era niño y su padre le leía historias extraídas de Tradiciones peruanas, de Ricardo Palma. En una de ellas escuchó por primera vez la palabra zamacueca. 
 
Por Manuel Acosta Ojeda. Compositor

Las fiestas de fin de año traen a mi recuerdo cómo se celebraba la Navidad en Lima por los años treinta. En aquella época no había pavo en las mesas, el trabajo de Papa Noel no existía en el Perú y mucho menos la compulsión de comprar obsequios para los seres queridos.
 
La pobreza también era diferente; en casa no faltaban comida ni libros. En mi casa no había cuentos infantiles, pero por allí alguien le prestaba a mi padre Tradiciones peruanas, escritas por Ricardo Palma. El lenguaje utilizado en sus textos era fácil de entender. A veces don Alejandro –mi padre– los leía antes, para después contármelos colocando nombres de personas que conocíamos, tal vez para que tomara más atención.

Recuerdo con especial afecto una noche de diciembre. Yo estaba enfermo, me había caído de un árbol de moras y el doctor le dijo a mis padres que me mantuvieran despierto. Ese día, don Alejandro me inventó varios cuentos, uno de ellos con los años se lo conté infinidad de veces a mi hija, lo tituló ‘Cuando los animales hablaban’. Se le acabó el repertorio propio y empezó con las tradiciones de Palma.

Fue la primera vez que escuché la palabra zamacueca. Se tocaba con checo o alguna caja hueca, violín y arpa. Las clases sociales hacían la diferencia, el aristocrático ondú, el acartonado un, dos, tres o cualquier danza que viniera de Europa en los palacios, mientras que en la plaza principal y plazuelas la picardía, el calambur, el swing de los negros, mulatos y cholos danzaban sin pudor el producto del mestizaje de mestizajes, esperando la salida del Sol.

¿Quién iba a tomar chocolate caliente con 30 grados centígrados de temperatura? Aquí se brindaba con ponche con su puntita de aguardiente, chicha de jora, chicha morada; lo curioso es que en época de Navidad cualquier bebida era denominada “orines del Niño”.

Santa Rosa de Lima,
¿cómo consiente
que un impuesto le pongan
al aguardiente?

Pero la Lima de Palma ya no era tan colonial; los Andes estaban empezando a recuperar lentamente su territorio. En las famosas misas de Gallo se bailaban las pastoras y las pallas; lo que no cuentan las crónicas es si los cánticos eran en el castellano limeño o en sus idiomas nativos.

AIRES DE ZAMACUECA

Duerme la noche limeña ayayay
su dulce sueño
aleluya, aleluya
se arrulla el suelo moreno.
Brilla una estrella, limeña
radiante y bella
aleluya, aleluya
duerme la noche, limeña.
Aleluya, aleluya
canta la brisa del viento
vengan pastores, limeña
que vengan pastores, madre
que ya ha nacido, limeña.
Ayayay
En un pesebre de amores
ha nacido el rey del mundo
Ave María purísima
Resbalosa
Limeña, vengo a saber,
al andar andar,
si ya ha nacido
el mortal chiquitito
En aroma de inciensos [...]

lunes, 8 de diciembre de 2014

Agüita de Curayacu

Agüita de Curayacu

Pocos saben la historia de este acontecimiento. Hay sucesos increíbles y más aún si vienen de personajes conocidos como patriotas. Durante la Guerra de la Independencia, la hacienda más próspera de la región, Cocha Conchucos, fue adjudicada en calidad de préstamo al ejército libertador. Pasaron los años y en el gobierno de Ramón Castilla, en lugar de devolverla a sus verdaderos dueños –la comunidad de indígenas–, fue entregada en forma de pago al señor Domingo Casanova.

Los justificados reclamos iban peligrosamente en aumento, por lo que en astuta maniobra Castilla convocó a los principales de Pallasca, Conchucos y Pampas residentes en Lima a un desayuno al estilo pallasquino. Entre copas y zapateo, Castilla propuso homenajear a  Pallasca por su fervor patriótico y su ayuda incondicional en tiempos de guerra, dividiendo a la provincia de Conchucos Bajos, cuya capital era Sihuas, en dos; provincia de Pallasca, con su capital Corongo, y la provincia de Pomabamba, con su capital del mismo nombre. Así se recompensó a la población de Pallasca por la donada hacienda. El 21 de febrero de 1861, la Ley Nº 12120 oficializó la creación de estas dos nuevas provincias.

La capital folclórica de Áncash

El Diario Oficial El Peruano publicó la Ordenanza Regional Nº 007-2009 Región Áncash, que declara a Pomabamba como capital folclórica de Áncash, que dice a la letra: "contribuirá no solo a la difusión de la cultura folclórica y sus valores de este pueblo, sino que permitirá promover el turismo de esta región, con el consiguiente desarrollo económico."

Son cerca de 40 danzas  de la región, entre las que podemos encontrar Huanca, Anaca, Negrito, Inca, Huaridanza, Tinya Palla o Wiqru Palla, Los Campeadores o Campichis, Shashu o Yunca, Sargento, Alto Vara, Huaridanza, Marcha, Huanquilla, El Awkin Danza, y muchas más.

La autoría de los huainos más representativos de Pomabamba pertenecen a don Néstor Flores, hijo de esa hermosa tierra. Él es autor de Agüita de Curayacu, Centenario de Pomabamba, Los baños de Pomabamba, Joya Pomabambina, entre otras obras. Sucede que los chacasinos reclaman como suya la música, alegando que originalmente sería Agüita de Uruwanka y que don Ladislao Álvarez López la llevaría de Chacas hacia Pomabamba, para luego ser transformada por Flores en la famosa obra.

Sin decir que la nuestra es la última palabra, apuntamos que el primer disco de carbón que grabara el maestro Flores fue con Agüita de Curayacu y Baños de Pomamba, en 1952, para el sello Odeón.

Cómo es posible, entonces, que el maestro Álvarez recoja la música de Chacas, si recién es contratado para trabajar en esa ciudad en 1959. Habrá que seguir investigando. La realidad "mística" nos cuenta que quien bebe de esta agua, no se va jamás.

Agüita de Curayacu

Agüita clara de Curayacu
todos te llaman agua de amor
Si te han bebido por un cariño
al más sabido le haces quedar
Mucho cuidado pomabambino
si tú me engañas te ha de pesar
Porque mi agua de Curayaco,
sin tus caricias te ha de dejar.
Por Curayacu recordaré,
por Chichubamba te olvidaré
y cuando llegues a Pomabamba
de tu fracaso me he de reír.
------
Tomado del Diario Oficial El Peruano

Agüita de Curayacu

 




martes, 11 de noviembre de 2014

A los nuevos bohemios

A LOS NUEVOS BOHEMIOS

Está por celebrarse el Día de la Canción Criolla. Así como Pinglo instó a las nuevas generaciones a tomar su posta, hoy se espera a las nuevas promociones de este siglo.

Por Manuel Acosta Ojeda. Compositor

El valse ‘De vuelta al barrio’, de Felipe Pinglo Alva, reza: “A los nuevos bohemios entrego mi pendón”. Pinglo no era un anciano cuando hizo esta sentencia, tenía 35 años. Este hecho indica que el bardo pensaba que ya era la hora de la siguiente generación, de apostar, de atreverse, de romper el molde, de dejar de ser alumno para convertirse en maestro.

Se considera bohemio al borrachito, al despreocupado, al irresponsable. Pero, ¿sabe usted de dónde viene la palabra bohemia? Pues de una región de Checoslovaquia, de Bohemia, donde existía una población numerosa de gitanos, los que no seguían las reglas estructuradas por la sociedad.

Aunque erróneamente la bohemia está ligada con el licor, también lo está con el conocimiento de las artes. Ser bohemio, para mí, es reconocer la belleza en la música, pintura, escultura, canto, danza, en la literatura. Y que esto genere temas de conversación alrededor de una mesa donde se espere la llegada del alba.

En estos tiempos de globalización, la guardia vieja, los muchachos de ayer, descansan con serenidad, mientras que el nuevo batallón, encargado de preservar y difundir nuestro cancionero, cada vez marcha a mejor ritmo.

Con el eterno enfrentamiento de los que están por el cambio y los que están por la tradición o los que viven sentimientos encontrados entre el viejo túndete y los acordes modernos, la canción criolla está alcanzando una longevidad que no esperábamos.

Recordemos que por la época de los ochenta, debido a la crisis económica y a la violencia interna, nuestra canción costeña entró en un estado de coma. Solo la juventud, que por su falta de experiencia no sabe de imposibles, inyectó nueva sangre, renovando sus viejos órganos vitales.

Buena suerte a la próxima guardia nueva, pues tiene una valla muy alta por superar. Esperamos gratas sorpresas.

El punto de caramelo
(Luis Abelardo Núñez)

Ayer se casó tondero
Un cholo ferreñafano
Con una alegre polkita
Que es una linda limeña.

Apadrinaron la boda
la sabrosa marinera
con el rey de los festejos
que allá bajo el puente mora.

Se armó una alegre jarana
Que dura hasta este momento,
Todos están muy contentos
gozando a más no poder.

Se pusieron muy tristones
cuando el yaraví llegó,
Con acordes de guitarra que todo el mundo lloró.

Dato
“La canción criolla está alcanzando una longevidad que no esperábamos.”

Fiesta Criolla  - En punto de caramelo (Luis Abelardo Núñez)


María de Jesús Vásquez  - De Vuelta al Barrio (Felipe Pinglo Alva)



--------------
Tomado de la página web del Diario El Peruano
http://www.elperuano.com.pe/edicion/noticia-a-los-nuevos-bohemios-23342.aspx#.VGLH6TSG-Mu

lunes, 10 de noviembre de 2014

Sucedió en el Perú: Manuel Acosta Ojeda

Sucedió en el Perú: Manuel Acosta Ojeda

Programa Documental sobre diversos sucesos y personajes de la historia del Perú conducido por la actriz Norma Martínez.

Manuel Acosta Ojeda

La vida de un artista representante de la auténtica bohemia criolla. Nos referimos a Manuel Acosta Ojeda, compositor, investigador y difusor de la música popular peruana de la costa, sierra y selva. Ha compuesto temas como los valses “Madre” y “Cariño”. Les contaremos las historias que se esconden detrás de estas composiciones; quienes fueron sus mejores amigos, entre los que estuvieron Julio Ramón Ribeyro y Carlos Hayre.
http://www.tvperu.gob.pe/sucedio-en-el-peru.html



miércoles, 8 de octubre de 2014

LAS CUERDAS DE RAQTACO

LAS CUERDAS DE RAQTACO

Alberto Juscamayta es, junto con el maestro Raúl García Zárate, una de las figuras que renovaron los ritmos ayacuchanos adaptando a la guitarra el sonido del arpa y violín.

Por Manuel Acosta Ojeda. Compositor

Cuando este servidor limeño se internó en el mundo andino y se hizo amigo de intérpretes e instrumentistas que no intentaban distraer al público en los coliseos, sino, por el contrario, despertarlo del letargo, escuché nombrar a Raqtaco, más que como un guitarrista, como una leyenda. Se dice que Raúl García Zarate contaba sobre él que su hermano Nery, el Pajarillo, había sido su amigo y que habían cantado y guitarreado juntos.
Hace algunos años atrás, llegó hasta las instalaciones de Radio Nacional del Perú –donde conduzco junto con Celeste Acosta Román el programa El Heraldo Musical– un hombre de andar lento.

Venía del brazo de una hermosa mujer andina. Se me acercó y me dijo: “Maestro, que gusto conocerlo, siempre he admirado sus canciones, ese valse ‘Madre’ me hace llorar.”

Mi hija Celeste me reveló que era don Alberto Juscamayta y realmente me emocioné. Allí estaba la leyenda, parado frente a mí, con su esposa, Doris Rodríguez.

Había venido a nuestra vieja Lima motivado por Rolando Carrasco Segovia, joven guitarrista que lo convenció de volver a tocar para su público, para todos sus paisanos que viven en la capital pero que añoran el sonido de la tierra.

Leyenda viva

Su trabajo es reconocido por transportar el sonido del arpa y el violín a la guitarra. Sus arreglos musicales en obras tradicionales sirven de base para nuevas generaciones.

Don Alberto Juscamayta Gastelú nació el 8 de agosto de 1920, en Huamanga (Ayacucho), y desde muy joven sintió gran pasión por la guitarra.

“Me siento muy emocionado de que ustedes me hayan colocado a la altura de Raúl García Zárate, que ha llevado la música de mi tierra por el mundo”, señala.


Quizás, quizás
(Huayno ayacuchanoAlberto Juscamayta)


Pasaron muchos, muchos años
De aquellos tiempos tan hermosos
Barra querida de Uchuspa
Fueron muchachos maravilla
Ay, ay, ay, no sé
Quizás, quizás, quizás
Acaso no hemos sufrido por un amor
Acaso no hemos llorado por ella
Ay, ay, ay, no se
Quizás, quizás, quizás
No quiero que jamás tu mente
Llegue a olvidar esta sentencia
Camino oscuro de la muerte
Quién no cruzará este camino
Ay, ay, ay, no sé
Quizás, quizás, quizás
Mañana cuando esté muerto
O ausente, guardarás mi nombre en tu memoria.
------
Tomado del Diario Oficial "El Peruano" 21/09/2014




viernes, 29 de junio de 2012

VALICHA


VALICHA
El (otro) himno del Cusco

Por Manuel Acosta Ojeda

Dedicado a Valeriana, el huaino "Valicha" es uno de los más populares y tradicionales del Cusco y es considerado como un himno por los cusqueños. Aquí la historia de Miguel Ángel Hurtado, autor de esta hermosa canción.

El huaino de nombre "Valicha", tiene varias historias en cuanto a su creación y dedicatoria. Lo que no está en tela de juicio, es que el autor de la melodía, fue don Miguel Ángel Hurtado Delgado, nacido el 28 de Octubre de 1922, en el distrito de Acopía, provincia de Acomayo, en el departamento del Cusco. Su padre, don Carlos, vecino notable de la región, instruye a Miguel Ángel en los secretos de casi todos los instrumentos de cuerda: violín, mandolina, guitarra, charango y arpa. Su madre, doña Gabina, le enseña a interpretar el murmullo de los ríos, la ira del trueno, el chojchoj de los maizales, la sombra del cóndor...

Estás querencias se hicieron parte de su corazón. En Lima, fue profesor de música en el Colegio Santo Tomás de Aquino, en los años 1945 y 1946, pero  la capital con su belleza de plástico y cemento, no logró conquistarlo.

En 1949 se matriculó en la Pontificia Universidad Católica del Perú para estudiar periodismo. No lo hizo para escribir en algún diario de Lima, su verdadera razón era que soñaba con formar jóvenes periodistas en 
su tierra natal.

Antes de llegar a la capital, ya había compuesto un huaino dedicado a su Acopía. "Canción andina", cuya letra estaba en castellano y narraba la hermosura del lugar que lo vio nacer.

Valeriana Huillca (Valicha) 
En 1942 vuelve de Lima a Sicuani y allí conoció a una hermosa musa de nombre Valeriana Huillca Condori, Valicha. Miguel quedó deslumbrado con la belleza silvestre de la hija de una señora que ayudaba en las labores domésticas a la madre de nuestro personaje. De cabellos negros, finísimo talle e inmensos ojos oscuros. Ella conmovió los 20 años del músico. Pero las diferencias sociales truncaron este amor casi adolescente.

Siempre pensé que la obra completa de "Valicha" era de Miguel; hasta que leí un escrito de Darío Mejía, quien cuenta de la existencia de un libro:  Valicha: Origen y Autor, publicado en 1990 por Vladimir Alejo Hurtado Sánchez, hijo de Evencio Hurtado Delgado, a él pertenecería la letra en quechua que acompaña a la melodía de la que algún día fue: "Tusuy".

"VALICHA"

Valicha lisa p'asñawan
niñachay deveras,
maypiñas tupánki.
Qosqo uraytañamas,
niñachay deveras,
maqt'ata suwuashian.

Qosqoman chayaruspari,
niñachay deveras,
imatas ruwuanka.

Ajha wuasikunapis
niñachay deveras,
sarata kutanqa.

Chaykunallataraqchus,
niñachay deveras,
Valicha ruwuanman.

Cuartel punkukunapis,
niñachay deveras,
sonqota suwuanqa.

Chaykunallataraqchus,
niñachay deveras,
Valicha ruwuanman.
Puesto punkukunapis,
niñachay deveras,
guardiawuan sinsishian.

En un muy importante diario capitalino la frase: "Valicha, lisa p'asñawan", fue traducido como "Chola puta", lo que no es cierto. Su interpretación sería: coqueta, atrevida.

Es extraño que la letra pertenezca a su hermano, pues el desolado enamorado era Miguel, cuando Valeria partió a la capital del Cusco por mentiras entretejidas por las familias.

Aquí en Lima, la obra se conoció recién a fines de la década de 1950, interpretada por un cantor cusqueño, don Efraín Cuba, cuyo nombre artístico era El Embajador de Quiquijana; en su momento fue el más famoso de los cantantes folclóricos. Tenemos resaltar que este huaino lo presentaba con el titulo de "Huaraca Tusuy" y lo cantaba, bailando con una huaraca de colores, sobre su cabeza. No tuvo mucha acogida, porque lo cantaba de corrido, sin las pausas actuales que lo hacen tan hermoso para el oído y la danza.

A Efraín se le atribuyó por años la autoría de "Valicha", pero no fue al único. También a Policarpo Caballero y a Demetrio Gutierrez (quien escribió la partitura).

Una tarde, cuando era gobernador de Acopía (1953) fue agasajado, con mandolinas, bailes, cantos y aguardiente. Miguel Ángel, eufórico, espoleó su caballo en una recta, tanto que este se desbocó, desmontándolo. Su pie izquierdo quedó enredado en el estribo. Fue arrastrado más de 30 metros. Trasladado al hospital de Sicuani, dejó de existir esa misma noche, un 11 de diciembre de 1953. (1)

(1) Versión de uno de sus tíos maternos,
proporcionada en forma oral.

---
Tomado del Suplemento Variedades N° 250 del diario El Peruano






domingo, 10 de junio de 2012

LUCHA REYES


LUCHA REYES
Para cantar recordando



Por Manuel Acosta Ojeda

No solo destacó como cantante criolla, Lucha Reyes fue también una persona alegre, sensible y tierna, a pesar de su sacrificada infancia. Un homenaje justo a la artista que falleció un día como hoy, hace 38 años.

Un día como hoy, 31 de octubre pero de 1973, a las 9:30 de la mañana, Lucila Justina Sarcines Reyes dejó de existir tras sufrir un paro cardiaco, que la sorprendió en plena calle. Lima y el Perú entero se estremecieron, conmovidos por el dolor de esta pérdida, sobre todo porque en esta fecha se celebra desde 1944, el Día de la Canción Criolla; y la llorada muerta era nada menos que la famosísima Lucha Reyes, conocida como "La Morena de Oro de la Canción Criolla".


Recién, a partir de su fallecimiento, se empezaron a conocer datos íntimos de su triste infancia, adolescencia y adultez. Hija de don Tobías Sarcines –limeño– y de doña Lucila Reyes –de El Carmen, Chincha–; familia con gran cariño compartido pero con poquísimos recursos económicos, lo que hoy es calificado de "extrema pobreza". En la calle Aromito (hoy Sechura) en el distrito del Rímac, el 19 de julio de 1936, empieza su corta y penosa vida. Acompañada por 15 hermanos, compartieron la humilde mesa familiar que era llenada con el esfuerzo de su señora madre, quien lavaba ropa ajena, y por los pequeños ingresos que su padre traía cada vez que conseguía un trabajo. En el año 1942, falleció don Tobías, acontecimiento que agravó la angustia familiar. Es muy probable que el segundo compromiso de doña Lucila, con "amor" de padrastro, empezara a deshacerse de los diarios problemas, repartiendo a los niños menores a instituciones benéficas; así llega Lucha al convento de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor, donde estudia hasta el tercero de primaria.


El relato de su infancia tiene por motivo principal destacar que habiendo podido –con toda razón– ser una resentida social, fue al revés. Volcó toda la ternura que muy poco conoció, hacia los desvalidos. La fama no consiguió embriagarla, siguió siendo la misma traviesa cantora, que alguna vez lavara platos y atendiera mesas en el centro musical El sentir de los barrios.


Bernardo Herrera "El Zurdo" y Guillermo Ocharán fueron los primeros guitarristas que acompañaron a Lucha en Radio Victoria. Mención aparte, merece mi amistad con nuestra estrella, que nunca grabó una obra musical de mi autoría, por motivos ajenos a su voluntad.


"Lucha"
Autor: Juan Luis Dammert Egoaguirre

Quiero ver a la oscura cantante
que empezaba en la radio,
que triunfó con sus negras mejillas
y su voz de oro fino.

Amada por multitudes,
casi tan pobres como ella,
la muchachita dejada
a las puertas de un convento.
Tan solo por un momento
quiero cantar recordando

las canciones que bordabas
al pie de tu sentimiento.

El día en que tú nos dejaste
para entrar en la sombra,
cantaron las campanas al vi
y las flores lloraron.

Hermosa la muchedumbre;
marchaba tras tu presencia
un destacamento humilde
que pocas veces es visto.

En el gran escenario vacío
de la ausencia y el frío
quiero yo dejar
una flor de nostalgia
a la oscura cantante.


Esa flor, no es de pena y olvido,
es de canto encendido
que va a florecer,
escribiendo en silencio
la mejor melodía,
desterrando el olvido
a los reinos del canto
donde nadie se ausenta,
donde estamos cantando
recordando y cantando.

Para cantar recordando
de la loma más allá los jilgueros
para cantar recordando
volando de rama en rama
para cantar recordando
se dicen el uno al otro
para cantar recordando
la vida que están pasando
para cantar recordando
de la loma más acá.

-----
Tomado del Suplemento Variedades N° 249 del diario El Peruano.


Lucha Reyes - Tu Voz (Juan Gonzalo Rose)





lucha reyes - mira bien si hay razon






sábado, 28 de abril de 2012

"NICO" CISNEROS GARABITO


"NICO" CISNEROS GARABITOEntre tintas y "tintos"

Por Manuel Acosta Ojeda

El periodismo no fue ajeno a la música popular peruana. Y no nos referimos únicamente a las noches de bohemia y jarana, sino a que varios cronistas, como Nicolás Cisneros, fueron inspirados autores de valses y marineras.

El periodismo nacional ha sido y sigue siendo egoístamente centralista –con pocas y honrosas excepciones–, como si Lima fuera el Perú. En tal sentido, recuerdo que por 1940 existían, en clara competencia, tres diarios principales: El Comercio , de la familia Miró Quesada, La Prensa , de Pedro Beltrán Espantoso, y La Crónica, del Imperio Prado.

Este último, en la década de 1950, tuvo tres ediciones diarias, además de un suplemento dominical. Su local funcionaba en la actual cuadra 2 de la avenida Tacna (Calle del Huevo), donde también funcionaba la radioemisora del mismo nombre.

Por intermedio de Eduardo Márquez Talledo, conocí a Nicolás Cisneros, conocido como "Nico", quien trabajaba allí y que en lo referente a nuestra música popular y tradicional era el más querido y cercano escritor a los cultores de este arte.

Interesado, como pocos, en contar la verdadera historia, no solo de nuestra canción, sino de nuestros costumbrismos, limeños y nacionales.

Con un automóvil y un fotógrafo de  La Crónica , visitaba a innumerables cantantes, instrumentistas, compositores, bailarines, cocineras, pintores, editores de cancioneros, historiadores y a todo personaje que tuviera algo que ver con tradiciones populares, sobre todo limeñas.

Nació en Lima el 13 de octubre de 1917, descendiente de una familia cuyos niños nacían "con su periódico bajo el brazo" (1). Su hermano Paco Cisneros era un dibujante muy solicitado por revistas y suplementos especializados. El hijo de su hermano mayor es el laureado poeta Antonio Cisneros. Entre sus antepasados se recuerda a los poetas: Luis Benjamín Cisneros (1837-1906) y Luis Fernán Cisneros Bustamante (1882-1954).

Nunca me hubiera enterado de las posibilidades poéticas de "Nico" de no ser por Eloísa Angulo Mansilla, primera voz del dúo Las Criollitas. Filomeno Ormeño tocaba a cuatro manos con Lucho de la Cuba, entre otros, un valse de melodías muy bellas y por esa época solo lo escuché cantar por la mencionada Eloísa, me estoy refiriendo al valse "La idolatría".

Ella me contó que lo aprendió de Luciano Huambachano, quien –entre risas– dijo que la letra se escribió en la mesa de un bar, entre él y "Nico".

La idolatría
es signo del amor.
El culto nos lo da,
el ser que tanto adoré.
Y tanto en ruego pedí,
hasta que al fin
pude convencer /...

La música de esta obra pertenece a don Óscar Molina Peña, nacido en Los Barrios Altos de Lima, en 1876. Se dice que este valse fue compuesto para piano en 1906 y llevado a la partitura por el músico Romualdo Alva, historia de la que nos ocuparemos más adelante.

Con partes de Las Tradiciones Peruanas de Ricardo Palma, construyó los siguientes versos, que fueron musicalizados por Alcides Carreño, en ritmo de marinera norteña y llevado al disco por Eloísa Angulo.

"Araña quién te arañó"
Yo te conozco melón
desde cuando eras pepita.
No te acuerdas remolón
cuando llorabas por Rita,
si ella no te enterró
fue porque de hambre murió.
Unos mueren de amores
y otros de olvido.
Qué tanto brinco cangrejo
cuando el suelo está parejo.
Araña quién te arañó
una araña como yo.
Cerremos la discusión
oh! grandísimo melón
el pesca'o 'tá sin vender
y ya es hora de beber.
Al otro lado del río
mi hijito llora
porque se le ha perdido
el ser que adora.

Abelardo Vásquez Díaz musicalizó como pregón limeño los versos que escribiera Nico con el título de "Pan de Dulce", y que empiezan así:

Pan de dulce
Pan divino
Pan de exquisito sabor
Hecho con mieles de amor
De algún panal peregrino /...

……
(1) Frase jocosa dicha por don Luis Jaime Cisneros 
Hamann.
---
Tomado del Suplemento Variedades N° 247 del diario El Peruano

Idolatria - Eloisa Angulo



Araña, quién te arañó - Eloisa Angulo



sábado, 14 de abril de 2012

Adiós, pueblo de Ayacucho


¡PERLASCHALLAY!
Adiós, pueblo de Ayacucho

Por Manuel Acosta Ojeda

Es la canción emblemática de todo ayacuchano. Poco se sabe sobre su origen, pero, sin duda, es muy popular y forma parte de la tradición musical de ese pueblo. Un tema que ha trascendido en el tiempo.


Todas las canciones populares, transmiten un profundo sentimiento. Me refiero a las canciones "no comerciales". A las sinceras. A las que se escriben, pensando en el pueblo. Las canciones de nuestra cordillera, comunican una pena de siglos. Tal vez la más sentida de todas, sea Adiós, pueblo de Ayacucho,la cual, sin temor a equivocarme, es el himno de esa hermosa ciudad. También la he escuchado llamar Perlaschallay. Según los viejos ayacuchanos, este tema es muy antiguo. Pertenecería a finales del siglo XIX o principios del XX. Y el mismo Estanislao "Tani" Medina, a quien el pueblo reconoce como propietario de la canción, negó ser su autor. Dijo que la había escuchado, siendo un niño todavía. Con los años y acompañado de su arpa, "Tani" la difundió por todo el Perú, sin existir presentación artística alguna de este gran maestro, donde se tocara dicho huaino. En los desaparecidos concursos de la Fiesta de San Juan de Amancaes, en el Rímac, el buen "Tani" ganó, en 1930, con el huaino que le abriría las puertas de la difícil Lima de la época. Luego llevó la obra musical anónima al disco VE 30150 del sello Víctor, correspondiente a los discos que fueron grabados por los ganadores en ese año.

Hay muchas versiones -algo románticas- sobre los orígenes de esta obra musical. Existen muchas interrogantes sobre ¿de cuándo data?, ¿quién la hizo?, ¿por qué motivo? o ¿dónde se hizo? Pregunté a varios músicos mayores, ya fallecidos, pero nadie tenía certeza, me contaban lo que habían escuchado.

Las versiones más aceptables son dos. Una me la contó don Florencio Coronado, en una entrevista para Radio Nacional del Perú sostuvo que fue dedicada a la victoria de los patriotas sobre los realistas en la Batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824. Pero hay otra que históricamente tiene más solvencia. Cuentan que don Andrés Avelino Cáceres, -el héroe máximo de la Breña, personaje  infinitamente querido por las clases más humildes de los Andes-, sirvió de inspiración para este clásico andino. 

Cáceres tuvo dos gobiernos presidenciales (1886-1890) (1894-1895), de los que no salió bien librado La alta sociedad se encargó de que el desencanto hacia el "Brujo de los Andes" creciera como el sol andino en alborada.

El 17 de mayo de 1895, se da lugar al enfrentamiento armado decisivo, el que dejó un penoso saldo de mil peruanos muertos, entre caceristas y pierolistas. Obligando al desprestigiado Cáceres a renunciar a la Presidencia. Ocupó el Palacio de Gobierno, Nicolás de Piérola, iniciándose la República Aristocrática, como la llamara Jorge Basadre.

Derrotado, volvió a su terruño (1), pero no fue bien recibido. Dolido, tuvo que emprender la ruta de regreso. Dicen que cuando cruzaba los caminos de Huancavelica, un paisano ayacuchano, hizo estos versos, como si fuera el mismo "Taytacha" Cáceres, quien partió del Perú hacia Buenos Aires, donde radicaría por unos cuantos años.

Este emblemático huaino, tiene varias versiones. Aquí transcribimos solo una.

Adiós pueblo de Ayacucho, Perlaschallay.
Tierra donde yo he nacido, perlaschallay.
Ciertas malas voluntades, perlaschallay.
Hacen que yo me retire, perlaschallay.

Pagarinsi ripuchiani Perlaschallay.
Manapita adiósnispa perlaschallay.
Causaspaycha kutimusaq perlaschallay.
Huañuspayga manañacha perlaschallay.

Adiós pueblo de Ayacucho perlaschallay.
Donde he padecido tanto, perlaschallay.
Por más lejos que me vaya, perlaschallay.
Nunca podré olvidarte, perlaschallay.

La parte en quechua dice:

Mañana me voy/ sin despedirme de 
nadie,/ si vivo, volveré/ si muero, ya no.
Adiós pueblo de Ayacucho,/ mírame, 
ya me voy / por más lejos que me 
encuentre, nunca podré olvidarte.

……
(1) Nació en el distrito de Orcos, Ayacucho, un 10 de 
noviembre de 1836.

Tomado del Suplemento Variedades del diario El Peruano


ADIOS PUEBLO DE AYACUCHO - ESTANISLAO "TANI MEDINA" 
Lado B del Disco Victor VE 30150



ADIOS PUEBLO DE AYACUCHO - RAÚL GARCÍA ZÁRATE









domingo, 8 de abril de 2012

GUITARRA CHOLA


GUITARRA CHOLA
Hecha en el Perú

Por Manuel Acosta Ojeda

Si bien su origen es europeo, la guitarra peruana tiene identidad propia y es uno de los símbolos musicales del Perú, adaptándose a las vivencias del hombre peruano y a ello contribuyeron ingeniosos constructores como Abraham Falcón.

Este suelo es un hogar de guitarristas y de guitarras. No sabemos quién haría la primera guitarra peruana. Lo que sí sabemos es que tuvieron mucho prestigio. Hasta que el consumismo, antinacional y extranjerizante, hizo que la guitarra peruana pase al olvido.

Hace unos 60 años se hablaba con admiración de una guitarra arequipeña; tuvimos magníficos constructores –no fabricantes–, en todo el país. En nuestra capital, Lima, eran muy estimadas por la década de 1940 las guitarras "Huertas". Su hijo Alejandro siguió el camino de su padre. Pero había un constructor de quien se hablaba en voz baja. Era don Federico Fajardo, se decía en el "ambiente" que cobraba "carísimo". Lo cierto era que construía una guitarra por año, con increíble cariño y una paciencia paternal. Sólo cobraba por su trabajo.

Conocido era también el nombre de Rómulo Alaluna. Después saldría don Abraham Falcón García, con quien me une una enorme amistad, desde mis primeros 25 años. "Tan fuerte como el cañazo", hombre sencillo, que gusta mucho de la bohemia. Andábamos Carlos Hayre, Pablo Casas, Abraham y algunos amigos del barrio con "chapas" muy curiosas.

Recuerdo que por 1967 ó 1968, Abraham se "pintó de cuerpo entero". Sus guitarras ya eran conocidas. Y decidió hacer una gira de promoción. Invitó, nada menos, que al maestro Juan Britto Ventura, profesor de guitarra en el Conservatorio Nacional de Música y a un servidor, para que se encargara de la parte hablada. Viajamos por Lobitos –donde empezó–, Talara, Piura, Chiclayo y Trujillo. En el campamento petrolero de Lobitos hacía 32° C. a la sombra.

El maestro Britto había preparado un programa impecable; obras de las llamadas "barrocas", españolas, sudamericanas y peruanas.

Yo, me había leído todo lo posible sobre la historia de la guitarra, pero el público era tan sencillo, tan entusiasta, que me pareció incorrecto aburrirlos con una conferencia. Presenté al maestro Britto y pedí al público permiso para que don Juan se quitara el "michi", del esmoquin. En la segunda parte del recital, el calor había aumentado a 36°, por lo que con otro aplauso hicimos que el maestro se quitara el saco. La gente –todos en guayabera– aplaudía de pie. Abraham no vendió ni una guitarra, pero estaba feliz.

Y así recorrimos el norte, dándonos encontrones con los "burromaestres", que no colaboraron en nada. Pero Falcón, jamás se quejó. Cuánto dinero gastó o perdió, no lo sé. Solo sé que dejó gratísimos recuerdos, sobre todo en Piura. Obsequió varias guitarras después de cada presentación; los requisitos para recibir el regalo eran: ser joven, tocar bien la guitarra y ser de bajos recursos económicos.

La calidad humana de Abraham Falcón García es muy poco conocida. En su taller de Luna Pizarro, en el distrito de La Victoria, se daban cita muchos guitarristas consagrados y otros, que luego lo serían.

Las guitarras Falcón se han paseado por el mundo en las manos de Raúl García Zarate, Carlos Hayre Ramírez, Daniel Kirhuayo, Carlos Montañés Campos, Vicente Vásquez Díaz, Pepe Torres Ventocilla, Rafael Amaranto Castillo.

---

Tomado del Suplemento Variedades del Diario El Peruano


Taller de construcción de la Guitarra Peruana de Concierto (Abraham Falcon)

















Guitarra Peruana." Vírgenes del Sol".Raúl García Zárate


Guitarra Peruana.Juan Britto Ventura.

Aquí el enlace del Maestro Juan Britto Ventura





jueves, 5 de abril de 2012

LA HABANERA O DANZA-CANCIÓN

"EL PAYANDÉ", ESCRITO A FINES DEL SIGLO XIX
La habanera o danza–canción

Por Manuel Acosta Ojeda

En sus orígenes, la música criolla dejaba notar la influencia de los ritmos que llegaban del exterior. Una canción que testimonia esa época es "El Payandé". Interpretada en sus inicios a ritmo aligerado, semejante a un danzón, con el tiempo se hizo más lenta.

La versión que durante mucho tiempo circuló por Lima, y fue aceptada por mucha gente del "ambiente", venía de labios de don Manuel Quintana Olivares (1), quien contaba que los peruanos que volvieron de Panamá, en 1893, luego del fracaso del francés Ferdinand de Lesseps –quien quiso construir el Canal de Panamá, desde 1888 hasta el año de 1892–, nos trajeron las primeras "habaneras", a las que también llamaban: "danza" o "danza-canción".

Esta versión ha sido desechada, por el tiempo y por los estudiosos de la canción y danza sudamericanas, que han demostrado que la "habanera", ya se conocía en la capital del Perú desde mucho tiempo atrás y, como lo dice Carlos Vega, antes de 1860.

Llegaría a Lima con las compañías de Zarzuela y las del llamado género "chico", en las que estaba la "zarzuelita". Está, pues, descartado que viniera a finales del siglo XIX, pero lo que sí es probable es que trajeran la forma de bailarla, ya que en la zarzuela solo se cantaba.

Su principal antepasado es la "contredanse" francesa, que llegaría a Cuba en 1800, convirtiéndose en un rotundo éxito. Luego de ser aceptada, es adoptada, iniciando su proceso de transformación, absorbiendo los sabores musicales y literarios de la isla, tropicalizándose. Con el nombre, ya recortado, de "danza" y también llamada "habanera", viajó y conquistó a toda Latinoamérica. Obteniendo su consagración final al volver a su continente original, a pesar de sus notables cambios.

"Tal vez nadie hizo tanto por su difusión, como Sebastián Iradier, un vasco que vivió en Cuba y murió hacia 1865. Se le recuerda como autor (aunque acaso no hizo más que transcribirla) de "La Paloma" y de la habanera que Biset adaptó en Carmen." (2)

La más antigua por este suelo, de autores conocidos, con música peruana, pero con letra de un colombiano, sería: "El Payandé", de Luis E. Albertini y Vicente Holguín, que fuera grabada por el legendario dúo Montes y Manrique en las hoy centenarias grabaciones en Nueva York, en 1911. El ritmo de su primera grabación se acerca más a un danzón, recordando que se bailaba. Las demás grabaciones, por hacerla –tal vez– más elegante, la han cantado, cada vez más lenta.La letra ha sufrido muchos cambios a través del tiempo, donde se le han quitado y aumentado estrofas. Aquí les mostramos una versión de 1892, del Cancionero Popular. Aurelio Collantes da fe, de una impresión de 1882, de Isidro Laverde Amaya, que aún no conseguimos.

EL PAYANDÉ

Nací en las playas del Magdalena
Bajo las sombras de un payandé,
Como mi madre fue negra esclava
Pues yo la marca también saqué.

¡Ay! Suerte la mía, cargar cadenas
y ser esclavo de un vil señor.

Por la mañana cuando amanece
Salgo al trabajo con mi azadón,
Como a tasajos plátano asado,
Riego la tierra con mi sudor.
Bajo la sombra de una palmera
Voy a ocultarme de ardiente sol.

Látigo fiero cae en mi espalda
Y me recuerda que esclavo soy.
Como pudiera lograr la entrada
Para vengarme de mi señor;
Como yo viera su cara airada
Yo le arrancaré su corazón.

Mi pobre padre también fue esclavo
Llevó la misma suerte que yo,
Mi buena madre en resto yace
El único hijo que queda, yo.

----

Tomado del Suplemento Variedades N° 243 del diario El Peruano (19/09/2011)



MONTES Y MANRIQUE - EL PAYANDE (1911)



sábado, 31 de marzo de 2012

CANCIÓN "EL OBRERO"

CANCIÓN "EL OBRERO"
Entre Pasco y Áncash
Por Manuel Acosta Ojeda

Manuel Grijalva con Graciano Rixi y Jacinto Palacios figuran como autores de uno de los huainos más populares del Perú, "El Obrero", que se diferencian por muy pequeñas variantes, el primero fue inscrito en el Municipio de Cerro de Pasco y el segundo en la Biblioteca Nacional.

"¡En vano niña pretendes/ olvidar al pobre obrero! Son los primeros versos de uno de los huainos más populares del Perú. Toda mi vida estuve seguro de que este huaino pertenecía al maestro Jacinto Palacios, a quien tuve el honor de conocer por 1950. Cantante, guitarrista y compositor; famoso y muy querido.

Conocido como "el padre del folclore ancashino". Autor de "Mujer Andina", "Zorro Negro", "Caudillo Atusparia", "Trabajador de Minas", "El Minero" y muchas obras más.

Dicen que la necesidad crea la casualidad y viceversa, lo puedo confirmar.

Jamás me hubiera enterado de la historia de este huaino, de no ser por la invitación del poeta Luis Pajuelo Frías, director del Centro de Cultura Popular Labor, quien solicito mi apoyo, a principios de la década de 1980, para definir las canciones, los cantantes y los instrumentistas del disco Historia de la Música Minera de Cerro de Pasco.

El huaino "El Obrero", figura como de Manuel Grijalva Cabello en la letra y como musicalizador a don Graciano Rixi, considerado como el mejor compositor cerreño. El huaino del que estamos tratando, ocupó el primer puesto, en los carnavales de 1924. En los concursos que se celebraban anualmente, en los meses de febrero, en la "Real Ciudad de las Minas", Cerro de Pasco.


"EL OBRERO"
Música: Graciano Ricci
Letra: Manuel Grijalva Cabello


Si te ofrezco mi cariño
si te digo que te quiero,
tú me dices "yo no quiero
el amor de un carbonero".


En vano niña pretendes
despreciar así al minero
olvidando que es sincero,
el amor del pobre obrero.


De mi cara la negrura
no es el color permanente
es color que diariamente
sale oscuro de mi frente.


Como quieres que yo viva
sin esperanza ninguna
en la mina trabajando
la muerte solo esperando.

Parece ser que Manuel Grijalva, trabajó en las minas de carbón de Goyllarisquizga (en quechua: "donde cayó la estrella"). O tal vez escribió la letra del huaino a algún minero dedicado al duro trabajo de extraer, el "carbón de piedra".

Al año siguiente, para el concurso de los carnavales, en 1925, volvió a ganar la música de Graciano Rixi, con la muliza: "A ti". La letra es de Mariano V. Collao: "De la vida en el camino/ muchas veces encontramos/ al placer que va de prisa/ y al dolor que va despacio".

Curiosamente, en 1929, el mismo huaino "El obrero", con algunas variantes en la letra, gana el concurso de la Fiesta de Amancaes en el Rímac, interpretado por Jacinto Palacios Zaragoza. Pero es recién en 1955, cuando se registra con el número 104, donde dice a la letra: "Jacinto H. Palacios Zaragoza, ha depositado en esta Biblioteca, de acuerdo con la Ley del 31 de Octubre de 1849, dos ejemplares de la publicación intitulada "El Obrero"-Chuscada. Música y Letra". Biblioteca Nacional. Reg. Propiedad Intelectual.

Inscrita como sigue:
El Obrero

En vano, niña pretendes
olvidar al pobre obrero,
sabiendo que es sincero
el amor del pobre obrero.

Como quieras que yo viva
si tú vives engañando,
trabajando en las minas
solo la muerte esperando. 

La negrura de mi rostro
no es un color permanente,
trabajando diariamente
con el sudor de mi frente.
Tomado del Suplemento Variedades N° 244 del El Diario El Perunao (26/09/2011)