jueves, 7 de mayo de 2015

Y el amor siguió parado

 

Hace dos siglos fue fusilado Mariano Melgar. El escritor arequipeño quedó para siempre ligado al yaraví, pues son numerosos los que se le atribuyen o le rinden homenaje.
 
Por: Manuel Acosta Ojeda. Compositor 
 
Se cumplieron 200 años del fusilamiento de Mariano Melgar Valdivieso, hecho que renueve los sentimientos patrióticos y el agradecimiento a cada uno de los peruanos que dieron su vida, buscando que la justicia sea igual para todos. 
 
Por eso que el presente artículo se titula “Y el amor siguió parado”, pues existe una vieja canción de este servidor que dice en su primer verso: “Se puso de pie el amor / Cuando iba a ser fusilado / La injusticia disparó/ Y el amor siguió parado”.

Y es que la muerte de Túpac Amaru II y la de todos los luchadores antes de él fueron la causa por la que nacen personajes como Mariano Melgar y sus sueños por una justicia social.

Recuerdo
El cariño por este patriota hace que el pueblo arequipeño crea que todos los yaravíes son de su autoría, inclusive algunos que nunca fueron firmados por el poeta.
Existen muchas piezas musicales en honor a su vida y obra, como el valse Melgar de Benigno Ballón Farfán y Percy Gibson.

Historia particular
Pero también podemos escuchar la obra conocida como ‘La partida’, ‘La despedida’, ‘El destino’ o ‘Ya me voy a tierras lejanas’, que hasta hace poco tiempo era adjudicada al médico moqueguano Mariano Lino Urquieta.

Cuentan los mayores que don Mariano Lino fue prácticamente expulsado de su ciudad, por su amor a la justicia. Se vio obligado a refugiarse en Arequipa, y en ese contexto nacería el yaraví.

Admirado por las ansias de llegar a la verdad, debo agradecer a José Félix García por el valioso aporte que hace presentándonos al verdadero autor del poema ‘La despedida’. Es el mexicano don Manuel Carpio (1791-1860). Debemos decir que cada estrofa consta de 8 versos. De ese poema se utilizó para la canción la primera estrofa, la segunda parte de la segunda y la primera de la tercera.

El tenor de los versos, la despedida a un lugar lejano, la cercanía de la muerte, el último adiós a la amada ingrata hicieron que el pueblo arequipeño ligara la historia de Mariano Melgar con el hecho de que el mártir partiera a la lucha por la independencia del país, con la posibilidad de morir en ella, dejando a su amada Silvia y a su amor no correspondido.

Sea como fuera, la voz del pueblo es la voz de Dios, mientras que este siga cantando en honor al criollo Melgar su gesta, su rebeldía, su amor por los suyos continuará latiendo.

(Manuel Carpio)
Ya me voy pues me lleva el destino
Como la hoja que el viento arrebata
¡Ay de mí! tú no sabes ingrata / Lo que sufre mi fiel corazón.
Estos ojos llorar no sabían / Que el llorar parecíame locura
Más hoy lloro con triste amargura
A mis ojos con ardiente pasión.
Bajaré silencioso a la tumba / A buscar el perdido sosiego
De rodillas ingrata te ruego / Que, a lo menos, te acuerdes de mí. /Ya me voy, a una tierra distante
A un lugar donde nadie me espere
Donde no sentirán que me muera
Donde nadie por mí llorará.
“El cariño a Melgar hace que los arequipeños crean que todos los yaravíes son de su autoría”.
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Publicado en el Diairo El Peruano el 15/03/2015

"YA ME VOY A TIERRAS LEJANAS" Yarahui. Registro BRÜNING 1924 (YOUTUBE)



 

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