lunes, 16 de mayo de 2011

LA MARINERA LIMEÑA I

¡A VER!, ¿QUIEN ME PARA UNA JARANA?

LA MARINERA LIMEÑA | 1

En este artículo el autor cuenta la evolución de la música para dar forma a la actual marinera limeña. En ella influyeron la zamacueca y la “jarana de contrapunto”. Aquí la historia.

El nombre de marinera es la resultante del caprichoso cambio de denominaciones para nuestros bailes mestizos –del mismo modo que sucedió con la zamacueca–, para nosotros y para muchos de los más serios estudiosos de nuestra música popular, la marinera –Limeña– que actualmente es llamada Canto de Jarana no es más que la vieja zamacueca evolucionada a la que se le ha acelerado el ritmo, agregado una resbalosa, varias fugas y una postura –en el baile– enhiesta, que no corresponde ni al danzante andaluz, ni al negro.

¿El canto de jarana y la marinera limeña son lo mismo?

–En mi opinión, no. Porque creo, salvo mejor parecer, sustentado con pruebas o con lógica; que el canto de jarana es una mezcla de la zamacueca, de la décima “rezada” y la “seguidilla” española. Como su nombre lo indica, era sólo canto, de contrapunto entre dos contrincantes, no en dúo; creado por nuestro paisano negro para evitar sus largos enfrentamientos en décimas cantadas o rezadas, ya que estas constaban de cuarenta y cuatro (44) versos cada una; si cada “puesta” duraba aproximadamente 30 minutos, imaginemos cuánto duraría un desafío completo. La zamacueca aporta su melodía; mientras la décima, su forma estrófica sólo para la primera de jarana, cambiando en la segunda y tercera de jarana similar a la “seguidilla española” de la siguiente manera:

Primera: Palmero sube a la palma

y dile a la palmerita

que se asome a la ventana

que su amor la solicita.


Segunda: A la cara te miro

Pa’ que me entiendas

porque también los ojos

sirven de lengua.


Tercera: Sirven de lengua, madre

así decía

un enfermo de amores

que se moría.

Mientras que la estructuración literaria de la Marinera Limeña, está compuesta por versos octosilábicos. Hemos suprimido los “carambas” y las repeticiones, para liberar los versos.

Soy peruana, soy limeña
soy la flor de la canela
y a mi son alegre y
retozón baten las palmas
y el que ve, peruano sea
a los pobres y a los ricos,
les da un vuelco el corazón
cuando oyen cantar mis coplas,
con guitarra y con cajón
y es que soy la verdadera
alma grande de peruana
y es que soy, La Marinera.

No sabemos cómo se bailaría este canto tan extraño, ya que no hay partes definidas como en el llamado “canto de jarana” o “jarana de contrapunto” que le indican a los danzantes cuando deben cambiar de posición. Esta forma de “marinera”, perteneciente a las clases altas –donde el piano era imprescindible–, desaparece vencida por la plasticidad y frescura del baile de las clases populares al que los negros de Malambo le llamaban “jarana” a secas, nunca “jaranita”.

Cuando se alargaba demasiado el duelo, por el alto nivel de los contrincantes, empezaban a cantarse groseros y ofensivos insultos, incentivados por el alcohol, terminando en un enfrentamiento a golpes –hablamos de mediados del siglo XIX– con gran escándalo; recordemos el artículo de “Carita y Tirifilo” donde se deja entender que para ser considerado un “faite” de prestigio, había que ser buen cantor o buen guitarrista. Y que si bien el duelo era entre dos, cada uno tenía sus admiradores, los que también tomaban parte en la gresca, si ésta se producía.

Diversos fueron los motivos por los cuales fue desapareciendo, se convierte en un canto a dúos, donde ya no se improvisa y se empieza a bailar como Zamacueca en pareja mixta abierta.

Por lo tanto, podemos concluir que la hoy llamada Marinera Limeña, es la “Jarana de contrapunto” más el baile de la “Zamacueca”, evolucionados ambos.

Recuerdo como si fuera ayer, no haber escuchado jamás a los mayores, hablo de 1950, decir: “A ver, vamos a cantar marinera limeña, con resbalosa y fugas”, pero sí escuché: “Vamos a “parar” una jarana”, o preguntar. “A ver, ¿quién me ‘para’ una jarana?”

Tomado del Suplemento Variedades del diario El Peruano

CUANDO ESTÉ BAJO UNA LOZA

1 comentario:

  1. Saludos estimados. Hay una marinera limeña que me parece es de Cavero y Aviles, o al menos ellos la interpretaron. No recuerdo el título pero decía algo así como: Tu me tiras con el frasco, ay con el frasco (bis)...¡capitán es el pisco!, teniente el frasco, teniente el frasco (bis), alférez la botella, sargento el vaso ahora me voy mi amigo ¡salud contigo!. Bueno cuando era niño el vecino del tercer piso nos reventaba los oídos con ésta marinera hasta de madrugada, con el chacombo y todas esas canciones que se han quedado grabadas en mi memoria. A veces con gordo Cavero y Avilés incluidos en persona, yo los veía dando serenata a la dueña de la casa desde la ventana del segundo piso cuando vivía en el Rímac. Hasta ahora no se como hacía el gordo Cavero para salir de un Volgswagen celeste según más no recuerdo. Así cualquiera aprendía a querer la música criolla. Ah! discos de 45 de Bienvenido Granda incluidos en la jaranita. Bueno el punto es si Uds. pudieran facilitarme un enlace para bajar esa marinera de la que les he hablado al principio. Le tengo un especial cariño. Gracias de antemano. Mi e mail es: beau-geste@hotmail.com, por si me envían el enlace o la canción misma.
    Alberto

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